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martes, 18 de agosto de 2009

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Los cirripedos de Darwin de Jean Deutsch
Comentario de Stella Maris Brunetto para el Diario La Capital de Rosario


De acuerdo a declaraciones del propio autor, el origen de este libro reconoce tres responsables: en primer lugar, Aristóteles y sus escritos ligados a la naturaleza, agrupados en el libro Historia de los animales, que generó la costumbre de nombrar a los museos de ciencias naturales como ámbitos de historia natural.

También lleva su parte la tarea profunda y esclarecedora de Stephen Gould, enorme biólogo del siglo pasado, que retomó el estilo aristotélico y se lanzó a narrar para lectores varios una serie de relatos sobre el mundo animal y sus entornos.

Y, finalmente, el tercer protagonista es el idioma francés, que no distingue entre historia como ciencia que revisa el pasado de la que, con minúscula, es un relato o un cuento.

De esta conjunción de factores y personajes, nace este libro de encantador texto que aborda en doce exposiciones algunas rarezas de la vida natural, sus causas y las investigaciones que generaron o de las que fueron origen.

Biólogo y genetista, Jean Deutsch se impone al ofrecer un vasto fresco de relatos en los que combina sus propios recorridos científicos con lecturas y textos de otros autores y, sobre todo, una feliz cuota de inventiva y humor para que el paseo por la obra sea agradable y entretenido.

Efectivamente como lo dice el título, hay un caracol que transporta, sin saberlo, un diminuto gusano que aparece en lugares impensados, desvelando a los científicos que lo estudian como ejemplo de múltiples fenómenos naturales; fundamentalmente, la diversidad biológica.
Como esta historia de amistades forzadas en el reino de los bichos, el libro mezcla graciosas expresiones, relatos de investigaciones y datos insólitos a partir de una revisión de la teoría de Darwin, que sufrió una inflexión profunda con los avances de la genética y la biología molecular.

La pregunta de cuán importante y determinante es la simetría en los seres vivos puede ser respondida por Deutsch cuando dispara el tema a partir de la oreja que Van Gogh con tanta ligereza se cortó en un delirio, tal vez, de pernod, y que desarrolla seguidamente echando mano a anémonas de mar y su increíble morfología.
En el recorrido que se nos ofrece podemos enterarnos que esos conitos que aparecen adheridos a las rocas en las orillas del mar eran los preferidos de Darwin para sus estudios, muy alejados de la rotunda anatomía de los galápagos o los pájaros de picos diversos.

Esas estructuras de simple apariencia llevan el curioso nombre de cirrípedos y permitieron una serie de investigaciones sobre seres que presentan parecidos aparentes que se convierten en enormes diferencias a poco de estudiarlos.

Del Génesis bíblico —"Sobre tu vientre caminarás y polvo comerás todos los días de tu vida"—, el autor arranca con uno de los más interesantes apartados del libro ("Historia de la pitón que perdió sus patas o cómo ganar costillas") en el que nos pasea por la transformación que han sufrido los reptiles perdiendo sus extremidades y ganando al menos un hueso (que sería el que Adán perdió y que no recibió Eva).

Aún cuando algunas de las exposiciones pueden necesitar conocimientos previos de biología, el libro vale la pena de ser transitado y degustado para conocer algunas cuestiones sobre la evolución, los animales en general, las investigaciones y, sobre todo, los inquietantes recursos de la naturaleza para persistir en este mundo.

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