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sábado, 11 de julio de 2009

TRAVESÍA EN EL DESIERTO

Por Hugo Presman

Cuando el oprimido incorpora el discurso del opresor y lo toma como propio, el círculo de la colonización cultural se ha cerrado. Muchas veces un cabecita negra se refiere a otro de la misma condición con la adjetivación de “negro de mierda”.

O alguien de clase media adopta todos los prejuicios de las clases altas y en su afán de “pertenecer” lo recita como discurso propio. O un empresario que le va muy bien porque lo favorece una política de desarrollo capitalista acompañado de una mejor distribución del ingreso, recita como un catecismo viejos prejuicios heredados como que no soporta la soberbia sindical o los controles estatales, a los cuales los vive como una limitación insoportable a su irrestricto derecho de propiedad.

La colonización pedagógica comienza en la escuela y se acentúa en los últimos años con la presencia omnipresente de los medios. El sindicalista Ángel Cadelli, confesaba en el programa radial EL TREN, que cuando llega a su casa debe luchar para que su hijo no sea cooptado por tres militantes de la derecha: el televisor, la radio y los diarios.

Luis Fernando Beraza en su último libro “Grandes conspiraciones en la historia Argentina” sostiene: “ Pese a que los liberales siguen glorificando “aquella Argentina”(se refiere a la del Centenario), lo cierto es que la educación ha servido y sirve para reproducir el sistema social, pese a la gratuidad y obligatoriedad de los estudios…..Los intelectuales han elegido siempre su condición de clase antes que su ideología.

Es por ello posible- como hemos podido ver en la actualidad en nuestro país- que figuras supuestamente de izquierda apoyen a los factores de poder, o que ciudadanos de clase media opinen- influidos por los medios masivos- contra sus propios intereses.”

En la Argentina, hay versiones de la historia escrita por los vencedores y otras narradas desde la argumentación de los vencidos. La escrita a partir de los intereses de los triunfadores es una forma fundamental de colonización pedagógica. Con la que nos hemos educado millones de argentinos.

Una historia sin carne ni sangre.

Que ahuyenta el interés y por lo tanto su conocimiento. Esa versión oficial de la historia política, es una política de la historia. Carecer de una interpretación del pasado en sus líneas básicas es como un navegante que no tiene instrumentos de orientación. La historia no es nada más que la política del pasado, como la política es la historia del presente.

Lo decía con claridad el más notable analista de estas tierras de la segunda mitad del siglo XIX, Juan Bautista Alberdi que afirmaba: “ Entre el pasado y el presente hay una filiación tan estrecha que juzgar el pasado no es otra cosa que ocuparse del presente” Esa ignorancia lleva a que no se tenga idea de que la mayor parte de los héroes de la Independencia al sur del Río Grande, lucharon con la concepción estratégica de una gran Nación Latinoamericana. El ensayista y político Jorge Abelardo Ramos afirmaba: “Latinoamérica no está dividida porque es subdesarrollada, sino que es subdesarrollada porque está dividida”

LA IGNORANCIA COMO EXHIBICIONISMO IMPÚDICO

Examinemos a algunos de los ganadores del 28 de junio. Francisco de Narváez en una pequeña biografía del diario Clarín, que se manifestó favorable al candidato, publicada el mismo día de las elecciones, consigna que no terminó el secundario y que no lee libros. No es el caso de Lula o Evo que construyeron su cultura política en la militancia partiendo de condiciones extremadamente limitadas y no pudiendo abordar una educación formal integral.

Llama la atención el escaso acceso a la educación básica del millonario, cuando un título universitario es un valor muy apreciado y necesario en el nivel social que siempre transitó el ex dueño de Casa Tía. Invitados a la mesa de los almuerzos de Mirtha Legrand, el cuarteto de triunfadores (Macri-De Narváez- Michetti, Solá) festejaron con sonoras risas de aprobación, la brutal superficialidad e ignorancia de la ex actriz, cuando teatralizó el momento en que la presidenta afirmó que iba a hacer una declaración importante, ella pensó que se iba a referir a la gripe A.

Ante su sorpresa- dijo- hizo referencia a Honduras. ¡Que me importa a mi Honduras! exclamó sin ruborizarse. Al tartamudeo y risa impostada de Gabriela Michetti, el Ingeniero Mauricio Macri creyó conveniente realizar un remate, que convalida aquella precisa frase de Sarmiento: “El título no quita las orejas”. Dijo con su mala dicción y con la papa en la boca de sujeto de probeta de Barrio Parque: “ Tengo que decirte Mirtha que estás en tu mejor momento”

Inútil sería mencionarle al ingeniero sin luces intelectuales, a la Licenciada arribista, al millonario con secundario inconcluso y al Ingeniero Agrónomo paquete, de familia aristocrática con olor a bosta, que Francisco Morazán lucho por Los Estados Unidos de América Central, y eso le costó la vida, ya que murió fusilado. A los cinco Honduras no les interesa.

Ellos fueron educados en la historia de los vencedores, a los cuales pertenecen o tratan de representar. Menos exigencia se puede tener con la Doña Rosa de los almuerzos, que según apunta con su habitual ironía Orlando Barone: “Además Honduras quiere decir cosas profundas. Y la señora Legrand se especializa en superficies.”

En la misma línea de “Chiquita” se manifestó la reencarnación del fundador de La Nación, el columnista estrella Joaquín Morales Solá. En “La Tribuna de Doctrina” del lunes 6 de julio escribió: “¿ Donde está la Presidenta? ¿Dónde está su gobierno? Los argentinos terminarán por hacerse esas preguntas si Cristina Kirchner sigue corriendo hacia donde no la necesitan.

Nada es más demostrativo de la influencia de las ideologías en el matrimonio presidencial que las fotos de anteayer: Cristina se peleaba con el gobierno de facto de Honduras desde Washington, y su esposo se empalagaba aquí entre los halagos de los intelectuales paraoficialistas de Carta Abierta. Un país aguardaba vanamente, mientras tanto, que los dos remontaran la derrota, que dejaran las ideas de lado y se dedicaran a las cosas”

El otro ganador y gran esperanza del establishment es Carlos Alberto Reutemann quién en la Revista del diario La Nación, entrevistado por Any Ventura declaró: “Yo tengo una excelente relación con los que no piensan tanto.

Con lo espontáneo.

En cambio, los que piensan tanto le buscan la pata a la sota, miran si estudiaste en la Sorbona o no (se ríe) Además, lo siento en la piel. Para los intelectuales, verme a mí es como ver al diablo ( se ríe abiertamente), porque “no habla”, o “no habla de esto o de lo otro”. Cuando pasan cien vacas, yo les cuento la cabeza. Pero hay tipos que son tan complicados que les cuentan las cuatro patas y después dividen por cuatro. Les da igual”

EL PODER NO NECESITA MUCHO REFINAMIENTO

Los representantes que le sirven o aquellos que directamente son el poder no necesitan que los mismos accedan al pensamiento complejo. Educados o domesticados en la enseñanza formal, condimentadas sus ideas elementales con el aderezo de la historia mitrista, alabados por los medios del establishment, educados en colegios privados, practican el viejo axioma sarmientino de “civilización y barbarie” Ellos son la civilización, todo lo que huela a popular es la encarnación de la barbarie.

Pero sería bueno advertirles, que mientras celebran el haber obtenido en distintos distritos, legítimamente, la mayor cantidad de votos, el poder económico es el verdadero ganador. Ese al que el periodismo puro e independiente, entrevista pudorosa y tímidamente, a los cuales omite cautamente cuando se habla de “libertad de prensa”

Eso queda claro cuando se lee al propulsor y propagandista de la soja, el director de Clarín Rural, el Ingeniero Héctor Huergo, que en sucesivas notas eufóricas, expresa sin limitaciones su exultante entusiasmo. En el Suplemento de Clarín del 4 de julio bajo el título “Ganó la Argentina verde y competitiva” escribió: “El resultado electoral es un triunfo contundente de la Argentina Verde y Competitiva.

Ganó la soja.

Ganó el modelo eje Rosario- Córdoba, el nuevo centro de gravedad de la economía argentina. La sociedad entiende que no se puede atender las necesidades de los sectores postergados, representados por el eje Matanza-Riachuelo, expoliando al interior genuinamente productivo. Como decíamos una semana atrás, no es desnudando al santo del interior como se va a vestir al santo del conurbano. Hace falta “otro modelo”

El resultado electoral es un hito más, si no la culminación, del camino iniciado cuando el gobierno intentó la exacción de la renta agropecuaria con las retenciones móviles. Todos los referentes que emergieron como ganadores tuvieron que ver con la fenomenal epopeya del campo, cuando le puso la mano en el pecho a un gobierno que, en nombre de la mesa de los argentinos, jaqueó nada menos que a la Segunda Revolución de la Pampas.

Así, se empieza a expresar en la arena política una realidad diferente. Es paradojal que mientras el centro de gravedad de la economía y la sociedad argentina se corría más hacia el norte, la conducción política caía en manos del lejano sur, rentista de recursos naturales no renovables.

Si, es el “soy power”( el poder de la soja). Es la respuesta de la sociedad ante el ataque absurdo que se intentó contra el nuevo maná que cayó sobre estas pampas. No hay nada más explícito que el paso de Carlos Reutemann, que se plantó ante la opinión pública como un adalid de la nueva agricultura. Felipe Solá es el que liberó en 1996 el uso de la soja modificada genéticamente, la gran llave de la expansión… …Julio Cobos, el otro gran ganador, también representa esto.

No tanto por provenir de una provincia que experimentó su propia revolución agroindustrial, con el advenimiento de nuevos vinos de calidad, sus frutas y hortalizas, la riqueza construida con enorme esfuerzo en sus valles regados. Todo esto está sucediendo, pero fue su voto no positivo de aquella noche memorable lo que lo lanzó al estrellato político. Fue también la soja y todo lo que representa. El porteño Macri habló, en su breve arenga en la noche del domingo, del rol de la agroindustria. De Narváez también…..Lo que está sucediendo, entonces, es que el país que se venía edificando desde el interior, ahora avanza hacia el poder con sus propios candidatos”

No es necesario formular ningún comentario. Huergo es transparente. Como Hugo Biolcati, Presidente de la Sociedad Rural que el 27 de septiembre del 2008 en la Página 4 de Clarín Rural sostenía: “Las retenciones deberían ser cero. Pero aceptamos una reducción gradual.” Ahora declara al diario La Capital de Rosario el 6-07-2009: “ Es importante que nos convoquemos a un acuerdo, a trabajar. Nadie debe rasgarse las vestiduras, la democracia es así: primero nos invitaron a ganar el Congreso y ganamos, ahora nos invitaron a ganar en las urnas y ganamos. Bueno, entonces empecemos a trabajar juntos”

El gobierno, a su vez, suele promover funcionarios con declaraciones y actitudes que empalidecen a los notables títulos de la Revista satírica Barcelona. Ahora es el turno del flamante titular del ANSES, el muy joven Diego Bossio, cuya esposa es la número dos de la SIGEN (Sindicatura General de la Nación). Es decir el organismo encargado de controlarlo. Ante esta situación anómala, el funcionario de 29 años, sin ponerse colorado, declaró: “Ella sabe cómo controlarme y lo hará muy bien”

TRAVESÍA EN EL DESIERTO

La restauración conservadora avanza. El desierto de un país que en la cosecha actual cubre el 65% del territorio cultivable con soja. La Argentina como productora de alimentos tiende a ser un recuerdo. Produce forrajes para chanchos. Creer que este es el camino y ese nuestro resignado destino es la verdadera fiebre porcina.

Que es una pandemia mucho más peligrosa que la gripe A. Es la gripe S. Conformando una sociedad con enormes excedentes de carne. De carne humana. En forma de expulsión poblacional. El problema es que Europa cierra las fronteras para la inmigración. De manera que ya no queda ni siquiera el módico consuelo para aquellos cuyo futuro primermundista era limpiar baños o hacer de mozos, o de empleados de limpieza.

Mientras tanto en la mesa de Mirtha no entran en Honduras. Ríen contentos. A las puertas del Bicentenario. La de la Argentina primaria exportadora. Es una película del cine mudo, ahora con sonido y en colores. Y que mejor para que haya una continuidad entre la versión muda y sonora, que el actor principal sea el que mejor da con el papel: el Lole Reutemann. Demasiado locuaz para el cine mudo. Demasiado parco y monosilábico para el cine sonoro.

El Segundo Centenario intenta ser una remake del primero.

Es una saturación desafortunada.

Con una versión ya había sido suficiente.

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