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viernes, 10 de julio de 2009

Un relato sobre "EL PERFUME" de Patrick Süskind

El Perfume

Esta obra muestra tal vez la ambición del hombre, nos enseña la verdad de muchos, el interés hacia lo externo, para mi toda la obra de Süskind es una reflexión, una crítica hacia este tal vez repugnante mundo como expresa muchas veces el autor mediante Jean-Baptiste Grenouille, pues refleja los verdaderos intereses del hombre hipócrita desde cierto punto de vista.

Al hombre le gusta lo externo, es un ser pasional que se deja llevar por las cosas materiales y bonitas, se enloquece y adora lo estético, en fin es un ser mundano, porque busca aquel perfume con que puede atraer a otro ser, el perfume en sí es interpretación de las cosas del mundo que utiliza el hombre para... Verse bien, para dar buena impresión, para llamar la atención o simplemente para la atracción de otros seres.

Describí hace un momento al hombre que lleva consigo una actitud hipócrita porque le duele que se fijen en lo que trae puesto y no en lo que verdaderamente trae dentro o lo que en verdad es.
Jean-Baptiste Grenouille se pasa del límite, pero cuál es este, sin duda es la moral porque llegó al asesinato para conseguir el perfume de aquellas tiernas adolescentes.

Grenouille, es un ser ambicioso, pero el mundo y sus objetos no le interesan, ¡qué contrariedad cuando hablo de que Grenouille no ama las cosas materiales sino a su olor!. Sin duda el protagonista no es templante ni tampoco dueño o hacedor de alguna virtud pero si un buen amante de la brutalidad, de la incontinencia y de los vicios.

Sabemos que nada hay más poderoso que el conocimiento.

Grenouille lo sabía, pero no tenía el conocimiento que todos conocemos sino aquel de los romas y así, con ese conocimiento tan poderoso logra dominar a los hombres, a tal grado que le amen, que le adoren, pero recalcando que solo a su aroma, aquel perfume exquisito, el más perfecto que se había creado en el mundo.

Entristece a Gernouille porque es conciente de que el amor surgido no era hacia él sino hacia su aroma. Tal conocimiento lo adquiere al "ver con la nariz" a la niña de la Rue des Marais que contenía en ese entonces el mejor perfume que Grenouille pudo haber captado, es entonces cuando comete su primer acto inmoral, su primer asesinato, al parecer en ese momento Grenouille no estaba conciente de lo que hacía más bien era ignorante al no importarle el costo de la obtención de ese aroma, era incontinente al dejarse llevar por sus pasiones.

En adelante, después de estos sucesos llamó a Grenouille un ignorante, pero aquel que no le importan las consecuencias, lo llamó así pues en toda la historia era conciente y razonaba pero sus actos eran para un bien particular no para uno común, buscaba su felicidad mediante la obtención de los aromas. Era feliz siendo ambicioso.

Grenouille era un ser que convivía con varias personas que tal vez no le tomaban importancia pues no tenía un olor, no sobresaltaba en la sociedad, muchas veces hacía notar Süskind esta parte, pues como reflexión, en la sociedad en que vivimos tampoco somo tomados en cuenta si no tenemos aroma alguno, simplemente no llamamos la atención como lo harían otras personas que poseen esos perfumes atrayentes, que muestran lo bien vestidos que están, que presumen de sus riquezas por así decirlo.

Como hemos tocado en temas de clase acerca de la libertad, no podemos ser totalmente libres pues a veces nos oprime una sociedad, ya sea con normas o leyes o simplemente costumbres y prejuicios, este tema lo trataré después. Ahora me enfocaré en otro tema que toca Süskind, la amistad.

El protagonista de la historia no tenía amistad alguna solo era querido por ciertos intereses, como sus habilidades en la obtención de perfumes y otras cosas, como lo hacía Grimal que prefería a Grenouille por el buen trabajo que realizaba, trabajo que hacía sin queja alguna, de paga, comodidades etc. recordemos que a Grenouille no le interesaba. También podemos utilizar el ejemplo del viejo Baldini que solo se interesaba en Grenouille para producir fama, riquezas y poder lograr otro bien particular. Igualmente Druot, la persona con quien trabaja después lo explota casi por las mismas causas que Grimal y Baldini.

En esta parte nos damos cuenta que muchas veces no se encuentra la amistad ideal, que solamente nos buscan por interés o algún placer (aclarando que uso esta palabra para dirigirme con más exactitud a las pasiones).

Ahora sí, tocando un poco más el tema de la libertad como ya he dicho somos oprimidos en ciertas ocasiones por no tener como Grenouille un aroma, algo que llame la atención o que nos identifique.

En el libro nos muestran la libertad que buscaba Grenouille cuando se alejó de los hombres pues ya tenía repugnancia de ellos, de su mal olor o de sus perfumes hipócritas, libertad para también despejar sus ideas y crear su propio mundo, un mundo en el que él es el dios del perfume, se dice el dios y se cree superior a aquel que ve en los templos, un dios que afirma Grenouille huele a incienso, aquella es su libertad, así se quiere manifestar en su mundo y en la vida cosa que después es un error.

Para mí como persona esta parte es un poco molesta pues las veces que menciona lo anterior no me causa tanta gracia pues soy un poco acercado a la religión y también tengo principios morales y éticos, los cuales marcan el amor hacia El Único Dios Verdadero (breve comentario).

Cambiando de tema, es triste lo que nos dice Süskind, nadie será jamás amado. Todo lo que uno puede amar es el perfume de los demás. Amamos lo externo, lo que nos es útil de la otra persona, pero ella misma, por sí, no nos interesa. Cuando Grenouille lo descubre decide que no quiere vivir más, a veces este es el frustramiento de algunos hombres y no quieren vivir más.
Jean B. Grenouille, el personaje de la novela de Patrick Süskind "El Perfume", amó el olor de las cosas y aprendió a crear fragancias para influir en el hombre.

Sin embargo, fue la perfección de su trabajo lo que lo llevó a la muerte, ya que produjo un perfume que despertó un amor desenfrenado en quienes estaban cerca de él que quisieron poseerlo y lo destrozaron.

Tal vez la perfección anhelada por los hombres es lo que produce en algunas ocasiones alguna baja y aprendemos que las peores derrotas que puede sufrir el ser humano son aquellas en que el vencedor es uno mismo, algo muy cierto de lo que nos habla Süskind y debemos tener cuidado.

Tal vez fui algo pesimista o un poco sobresaltado, sin embargo nada de aquí puede ser mentira, aunque muchos lo ignoren y sigan creyendo en el falso interés. Ahora, no es una generalización la que trato de realizar ni tampoco pretendo escandalizar pues aquí y ahora sigue habiendo un mundo donde el verdadero interés no es el perfume, fragancia o adorno de las personas, sino su interés por lo que son, afirmando que el ser interno y los valores humanos no se han perdido.

Aquella esencia y aquella naturaleza del hombre en la que existen cosas inigualables que se deben explotar, como son las virtudes, sobre todo las humildes, las sencillas y las que nos dan un verdadero fin, la felicidad interna o espiritual que nos hace realmente completos.
Sin embargo reflexionando acerca de todo esto, quedaba una duda.

¿Por qué buscamos incansables un perfume cuando queremos que nos amen sin él? Todos odiamos que nos quieran por interés y sin duda hemos respondido que la naturaleza del hombre es la que da la capacidad para poder caer en esto, las pasiones a las que con verdadera conciencia y apegándose a la recta razón hagamos lo correcto.

El perfume.

Patrick Süskind.

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